Partido Demócrata en crisis: sanciones judiciales y tensiones internas amenazan su futuro político

El Partido Demócrata de Argentina, que fue el sello político que respaldó la candidatura presidencial de Javier Milei en 2023, enfrenta críticas y acusaciones que ponen en entredicho su transparencia y gestión interna. Uno de los episodios más importantes fue la sanción impuesta por la Justicia Electoral a nivel nacional, que confirmó multas y la pérdida de fondos públicos para financiar su campaña electoral debido a la contratación de espacios en radio y televisión presentadas fraudulentamente como entrevistas periodísticas, cuando en realidad se trataba de propaganda electoral encubierta, práctica prohibida por la ley de financiamiento de partidos políticos. Esta sanción afecta significativamente la imagen del partido y la confianza del electorado, evidenciando irregularidades en la gestión de sus recursos durante las elecciones primarias de 2023.

Además, el Partido Demócrata atraviesa una crisis interna conocida públicamente, especialmente por la renuncia y posterior conflicto no resuelto con Victoria Villarruel, exvicepresidenta del partido. Villarruel se desvinculó públicamente argumentando desacuerdos con la dirigencia y distanciamiento con el liderazgo actual, pero durante semanas su renuncia no fue aceptada oficialmente por el partido. Este desencuentro refleja las tensiones profundas y las luchas de poder internas, en un espacio político que se ha alineado estrechamente con posiciones de derecha y antiperonistas, pero que ha mostrado fracturas visibles en su direccionamiento y unidad.

El Pablo Martelli, representante del campo y mano visible del Partido Demócrata en Córdoba, ha expresado críticas propias hacia la conducción nacional, indicando que el partido no está siendo escuchado en el gobierno de Milei y reclamando la necesidad urgente de correcciones para evitar más errores. Martelli señala que, a pesar de su apoyo al cambio de rumbo y sus ideas liberales, el partido debe adaptarse y renovarse para tener un rol más influyente dentro de la coalición gobernante y defender mejor los intereses del agro y otros sectores productivos.

En conclusión, el Partido Demócrata argentino se encuentra sumido en una situación compleja donde las sanciones judiciales por financiamiento irregular y las disputas internas comprometen su estabilidad y credibilidad, mientras que sus referentes, como Pablo Martelli, buscan posicionarse como voces renovadoras pero críticas desde adentro, con el fin de mejorar la gestión política y conectarse con sus bases en un escenario de creciente polarización política en Argentina. Estas situaciones reflejan un partido en plena recomposición, con desafíos importantes para su futuro político.

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