El Frente Federal de Acción Solidaria, liderado por Stefano López Chiodi, conocido como “Alfajor Tatín”, enfrenta críticas políticas severas tanto desde sectores libertarios como de la oposición provincial en Córdoba. Esta fuerza política, que en 2023 formó parte de la coalición que llevó a Martín Llaryora a la gobernación, es vista con desconfianza por algunos dentro del movimiento libertario, ya que se le atribuye un rol estratégico para restablecer votos a listas oficialistas como la de La Libertad Avanza, generando divisiones internas notorias.
Las críticas más duras a Chiodi y su espacio se centran en la fragmentación y falta de unidad dentro de las fuerzas que apoyan a Javier Milei, con denuncias de interferencias en listas y exclusión de candidatos considerados incómodos para el oficialismo libertario. López Chiodi, con apenas 33 años y una fuerte presencia en redes sociales bajo su apodo de “Alfajor Tatín”, es cuestionado en la arena política por su enfrentamiento con figuras clave de La Libertad Avanza, como Gabriel Bornoroni, y por su estilo confrontativo en la comunicación pública. Esto ha llevado a un escenario político complejo en Córdoba, con múltiples candidaturas libertarias que chocan y pueden dispersar el voto, debilitando el potencial electoral del espacio.
Otras críticas señalan que el Frente Federal de Acción Solidaria carece de una propuesta política clara y contundente más allá de su vinculación con el discurso libertario popularizado por Milei, y que su accionar político se basa más en estrategias mediáticas que en una construcción sólida de políticas públicas para la provincia. El joven dirigente también recibe cuestionamientos por su poca experiencia basada principalmente en su rol empresarial en marketing digital y su proyección como influencer político más que como un político con trayectoria consolidada.
En síntesis, el Frente Federal de Acción Solidaria y su dirigente Stefano Chiodi enfrentan una doble batalla política: por un lado, la resistencia interna dentro del movimiento libertario y, por otro, la crítica desde la oposición y sectores independientes por su manejo divisivo, falta de unidad y estilo comunicacional polémico. Esto pone en jaque su potencial para consolidarse como una fuerza electoral fuerte en Córdoba en las próximas elecciones legislativas.