En el turbulento escenario político argentino de 2025, la diputada nacional Natalia de la Sota y el presidente Javier Milei representan dos posturas antagónicas: ella apuesta por la defensa de programas sociales y empleo local, mientras él impulsa un modelo de liberalismo económico con profundas reformas estatales. La confrontación entre ambos marca el tono de la campaña electoral en Córdoba.
Natalia de la Sota se ha posicionado como una fuerte opositora al gobierno de Javier Milei, sobre todo desde su espacio Defendamos Córdoba. Su discurso se centra en la defensa de los sectores vulnerables, la justicia social y la protección del empleo local. La diputada denuncia el impacto negativo que, según su visión, tienen las políticas de ajuste económico y reducción del Estado promovidas por Milei, al considerar que han destruido el mercado interno y afectado directamente a las pymes y los trabajadores cordobeses.perfil+ 1YouTube
De la Sota ha sido crítica del paquete legislativo impulsado por Milei en el Congreso, especialmente de la Ley Bases, que habilitó los llamados «superpoderes medidas» del presidente, y advierte que esas han provocado un fuerte deterioro social. En sus palabras, «las políticas de Milei golpearon muy duro a Córdoba», generando aumento de la pobreza, desempleo y dificultades en el acceso a la educación y la salud.
Por su parte, Javier Milei sostiene un proyecto radical de liberalismo económico, basado en la reducción del Estado, la apertura total al libre mercado y la eliminación de impuestos considerados distorsivos, como las retenciones a las exportaciones. Defiende un modelo que prioriza la competencia y la desregulación, con la idea de transformar el Estado en un actor mucho más reducido y menos intervencionista, lo que para sus críticos implica un fuerte impacto social negativo.
Las diferencias también alcanzan lo político y personal. Natalia de la Sota no solo denuncia el impacto social de las de Milei, sino que ha calificado su gobierno como el peor desde la vuelta a la democracia, resaltando una “crueldad e insensibilidad pocas veces vistas”. En contraste, Milei busca consolidar su base electoral en Córdoba a partir de sus propuestas disruptivas, mientras la diputada concentra sus esfuerzos en construir un espacio opositor que defiende un modelo más inclusivo y federal.
Entonces, mientras Natalia de la Sota defiende una política con fuerte énfasis en la justicia social y el protagonismo del Estado para proteger derechos y generar oportunidades, Milei apuesta por un modelo liberal extremo que redefine el rol estatal y prioriza la libertad económica por sobre las políticas redistributivas. Este choque ideológico y programático es central en la campaña electoral 2025 en Córdoba, donde ambos referentes polarizan la atención con posturas irreconciliables y propuestas antagónicas para el futuro del país y la provincia.