El Banco de Córdoba (Bancor) avanzará en los próximos días con el retiro definitivo de cajeros automáticos en varias localidades del Valle de Punilla, en el marco de un proceso de reorganización de su red de terminales en el interior provincial.
La medida afectará directamente a Valle Hermoso, Huerta Grande y Villa Giardino, donde las máquinas dejarán de operar y posteriormente serán desmontadas.
Según información confirmada por la gerencia de prensa de la entidad bancaria, el cronograma de retiros comenzará este viernes 13 de marzo en Valle Hermoso y continuará el viernes 20 en Huerta Grande. En ambos casos, los cajeros automáticos dejaron de funcionar casi en simultáneo durante el último fin de semana y en los próximos días también se procederá al retiro de sus estructuras físicas, conocidas como “islas”.
En Villa Giardino, en tanto, las terminales continuarán operativas por algunos días más. Está previsto que queden inhabilitadas el lunes 16 de marzo y que sean retiradas dentro de un plazo estimado de diez días posteriores a esa fecha.
Con la implementación de esta medida, los únicos cajeros automáticos de Bancor que permanecerán disponibles en la zona serán los ubicados en las sucursales de La Cumbre y La Falda, lo que obligará a muchos vecinos de localidades cercanas a trasladarse a esas ciudades para realizar extracciones de efectivo u otras operaciones bancarias.
La decisión forma parte de una política más amplia adoptada por el Banco de Córdoba, que desde marzo dejó fuera de servicio aproximadamente 160 cajeros automáticos en distintas localidades del interior provincial. Según trascendió, la medida responde a un proceso de reorganización del sistema y a la búsqueda de reducir costos operativos, en un contexto de creciente digitalización de los servicios financieros.
Antes de concretar el retiro definitivo, autoridades regionales del banco habrían planteado a los intendentes de las localidades afectadas la posibilidad de mantener los cajeros en funcionamiento si los municipios asumían el costo operativo del servicio. Este mantenimiento, que es prestado por empresas privadas encargadas del abastecimiento de efectivo, seguridad y funcionamiento técnico de las terminales, implicaría un gasto estimado de unos 1.750 dólares mensuales (casi dos millones y medio de pesos, mucho menos de lo que se gasta en prensa y publicidad en un municipio)
Sin embargo, de acuerdo con lo expresado por autoridades municipales, el monto fue considerado difícil de afrontar con recursos propios, especialmente en localidades con presupuestos limitados. En ese contexto, los intendentes habrían descartado la posibilidad de asumir ese costo de manera permanente.
Una situación diferente se dará en Capilla del Monte, donde el municipio confirmó que asumirá el gasto operativo para garantizar la continuidad del cajero automático en esa ciudad, evitando así su retiro.
La noticia generó preocupación en distintos sectores de las comunidades afectadas. Comerciantes y vecinos advierten que la falta de cajeros automáticos podría impactar en la dinámica económica local, especialmente en localidades con una importante actividad turística y donde el uso de efectivo sigue siendo habitual.
En ese sentido, desde el municipio de Valle Hermoso se había difundido semanas atrás una nota dirigida al sector comercial en la que se invitaba a los comerciantes a acompañar un reclamo formal solicitando la continuidad del servicio. En el documento se señalaba que la presencia del cajero automático resulta clave para el acceso al efectivo de vecinos y turistas, además de su influencia directa en el consumo en los comercios de la localidad.
Mientras avanza el cronograma de retiro de las terminales, la situación reabre el debate sobre la inclusión financiera en las localidades del interior y las dificultades que enfrentan comunidades más pequeñas para sostener infraestructura bancaria básica. La distancia hacia los cajeros que permanecerán operativos podría representar un desafío adicional para adultos mayores, jubilados y personas con menor acceso a herramientas digitales.
En este contexto, se espera que en las próximas semanas continúen las gestiones de autoridades locales y regionales para evaluar posibles alternativas que permitan garantizar el acceso a servicios financieros en las localidades afectadas.