El bloque de concejales opositores del municipio manifestó su preocupación por las condiciones del convenio firmado entre la comuna y el propietario del histórico Chalet Miramontes, un inmueble emblemático de la región. Si bien los ediles coinciden en la necesidad de proteger el patrimonio arquitectónico, advierten sobre supuestas ventajas económicas desmedidas y la falta de claridad en varios puntos del acuerdo.
Según la oposición, el convenio contempla exenciones y beneficios que podrían alcanzar los $800.000 mensuales en concepto de tasas y servicios, equivalentes a 17 IUS. Este beneficio, advierten los concejales, no se limitaría a la propiedad histórica, sino que podría aplicarse a otros inmuebles y vehículos del propietario, generando lo que califican como un «canje excesivo». Otro punto crítico señalado es la deuda pendiente por impacto ambiental y arquitectónico, originada por la construcción previa de un comercio en la Av. Edén. La oposición indica que el convenio condonaría un monto cercano a $7,6 millones, lo que consideran una remisión excesiva de obligaciones previas a cambio de compromisos vagos.
Los concejales también expresaron su preocupación por los llamados «contenedores» o módulos móviles que se instalarían en el jardín del chalet. Señalan que no existe un anteproyecto definido y advierten que, tras la inversión pública en exenciones, estas estructuras podrían afectar el valor estético y patrimonial del inmueble.
Además, denunciaron irregularidades formales en el documento del convenio, como la ausencia de firmas completas, sellos aclaratorios y números de documento de los funcionarios responsables, lo que, según ellos, podría afectar la validez legal del acuerdo. «No estamos en contra de proteger el patrimonio, pero este convenio es una negociación excesiva. Se perdonan deudas millonarias y tasas de por vida a cambio de ver contenedores en un jardín histórico», afirmó el bloque opositor, sintetizando su rechazo a la operación.
El debate ahora se centra en cómo equilibrar la protección del patrimonio con la transparencia y responsabilidad en el uso de fondos públicos, mientras el municipio evalúa las observaciones planteadas por los concejales.