La Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) volvió a manifestar su preocupación por la situación que atraviesa el Hospital Domingo Funes, tras denunciar nuevos despidos de personal de salud. En esta oportunidad, el gremio informó que fueron desvinculadas cuatro trabajadoras, entre ellas dos enfermeras afiliadas a ATE y una licenciada con entre cinco y seis años de experiencia, lo que profundiza el conflicto existente dentro del nosocomio.
A través de un comunicado de prensa, desde Asociación de Trabajadores del Estado señalaron que la situación laboral en el hospital se ha deteriorado de manera sostenida desde la asunción del actual director, el Dr. Sierra. Según indicaron, los trabajadores enfrentan un clima constante de hostigamiento, persecución gremial y difamaciones, además de advertir sobre el presunto encubrimiento de casos de mala praxis. A esto se suman denuncias por la implementación de prácticas de favoritismo, donde —afirman— se priorizan vínculos personales y familiares a la hora de asignar guardias y horas extras.
El gremio también remarcó que existe una sobrecarga laboral creciente producto de la falta de personal, lo que obliga a muchos profesionales a asumir más guardias sin contar con los descansos adecuados. Esta situación, advierten, no solo impacta en las condiciones laborales del equipo de salud, sino también en la calidad de atención que reciben los pacientes.
Desde ATE señalaron además que, pese a haber presentado reiteradas notas formales solicitando instancias de diálogo con la dirección del hospital, no han obtenido respuesta alguna. “Desde la asunción de Sierra presentamos innumerables notas para reunirnos y solucionar problemas que afectan a las y los trabajadores y a la sociedad que acude al nosocomio. Pero jamás se dignó ni siquiera a contestar nuestras notas”, expresaron. Asimismo, cuestionaron que se desconozca la representación sindical del gremio, pese a —según sostienen— existir antecedentes judiciales que avalan su reconocimiento.
En declaraciones a Radio Inédita, el secretario general de ATE para la zona Punilla y Noroeste cordobés, Juan Pablo Pozzi, contextualizó la problemática dentro del actual escenario económico. “En el Domingo Funes se ha multiplicado la cantidad de atención justamente por la crisis económica que existe. Hoy muchas personas que tenían obra social dejaron de tenerla, y también las que tenían prepaga: toda esa gente se está volcando a la salud pública”, explicó.
Pozzi detalló que esta situación ha generado un incremento significativo en la demanda de servicios sin que haya un aumento proporcional del personal. Como ejemplo, mencionó que en el área de partos se registró un incremento del 150% en la cantidad de pacientes atendidos, manteniendo la misma dotación de trabajadores. “Ahora a eso se le suma la reducción de personal”, advirtió.
Finalmente, el dirigente gremial puso el foco en las condiciones salariales del sector, señalando que actualmente un pediatra del hospital no alcanza los 900 mil pesos mensuales, lo que, sumado a la sobrecarga de trabajo, genera un fuerte desgaste en los profesionales. “En esas condiciones los médicos están muy cansados y es difícil que puedan brindar una buena salud”, concluyó.
El conflicto en el Hospital Domingo Funes continúa escalando y pone en evidencia las tensiones existentes en el sistema de salud pública regional, en un contexto de creciente demanda y recursos cada vez más limitados.