División en el peronismo cordobés: las diferencias marcadas entre Natalia de la Sota y Juan Schiaretti

La ruptura política entre Natalia de la Sota y el gobernador Juan Schiaretti revela tensiones en el peronismo de Córdoba. Las diferencias de enfoque y posturas políticas entre ambos referentes marcan un silencio en el espacio tradicional, en un contexto de polarización creciente con el oficialismo nacional y libertario.

La diputada nacional Natalia de la Sota, líder del espacio Defendamos Córdoba, se aleja cada vez más del peronismo tradicional que representa al gobernador Juan Schiaretti, con quien alguna vez compartió bases políticas. En las últimas semanas, las diferencias se hicieron visibles no solo en declaraciones públicas, sino también en el armado territorial y las listas para las elecciones legislativas.

Schiaretti ha calificado la lista de Natalia de la Sota como “kirchnerista”, señalando que se trata de una agrupación alineada con el Frente de Todos, a diferencia de su propio espacio Provincias Unidas. La diputada, por su parte, esquiva responder directamente a esas críticas, asegurando que su lugar lo define ella misma, no subordinado a ningún hombre ni estructura tradicional, y que su objetivo es poner foco en los temas que afectan a los cordobeses, especialmente la defensa de sectores vulnerables y sectores golpeados por las políticas del presidente Javier Milei.

Natalia de la Sota evita confrontaciones directas con el kirchnerismo y con el schiarettismo, prefiriendo centrar sus críticas en el gobierno nacional de Milei. Asegura que la campaña de ataques que la vincula con el kirchnerismo es parte de una estrategia para deslegitimarla y evitar que un espacio alternativo crezca en Córdoba. En este contexto, denuncia que mientras atacan su figura, tanto el cordobesismo tradicional como el kirchnerismo evitan confrontar con las políticas nacionales que consideran perjudiciales para la provincia.

Entre las diferencias de fondo, está la mirada sobre la política nacional y el tipo de alianza que deben construir. Schiaretti opta por un perfil más institucional y de diálogo con ciertos sectores del oficialismo nacional, mientras que De la Sota impulsa una postura más crítica y confrontativa con el gobierno de Milei y sus políticas de ajuste. La diputada defiende una estrategia basada en la coherencia, el contacto directo con la gente y la defensa de las pymes y sectores vulnerables.

En síntesis, la fractura entre Natalia de la Sota y Juan Schiaretti refleja la multiplicidad de posturas dentro del peronismo cordobés en un escenario polarizado. Mientras Schiaretti mantiene su espacio tradicional, De la Sota apuesta a consolidar un espacio disidente que, según ella, se sostiene en la coherencia y en una agenda que prioriza los derechos sociales y la denuncia a las políticas de ajuste nacionales.

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