Autoconvocados y Vecinos por Punilla se reunieron hoy frente al municipio para exigir el fin del vaciamiento del sistema de salud local. Denuncian recortes, amenazas a profesionales y condiciones laborales denigrantes.
En un clima de profunda preocupación, este lunes vecinos se concentraron frente al municipio de La Falda para reclamar por la crítica situación del hospital municipal y exigir respuestas inmediatas a las autoridades.
La movilización, pacífica pero cargada de indignación, buscó visibilizar lo que los asistentes describieron como una verdadera emergencia sanitaria que atraviesa la ciudad.
Según los testimonios de los presentes, los recortes en sueldos, horas de trabajo y personal no solo están afectando a los profesionales de la salud, sino también a toda la comunidad que depende de un sistema público cada vez más debilitado.
“Los médicos y profesionales llevan más de diez, once años trabajando sin estabilidad, con contratos basura, sin reconocimiento y bajo amenaza constante de perder sus ingresos si se animan a reclamar algo justo”, expresaron los vecinos ante los medios.
Los manifestantes denunciaron que existe un maltrato institucional sistemático hacia los trabajadores de la salud, que se traduce directamente en un maltrato hacia los pacientes.
“Si se explota y se amedrenta a quienes nos cuidan, se está lastimando también a los vecinos que necesitan atención. No hay salud sin respeto ni dignidad para quienes sostienen el hospital”, subrayaron.
La situación se agrava con la reducción de guardias médicas, medida que deja a la población “a la intemperie” —como señalaron los vecinos— y sin cobertura adecuada ante emergencias o urgencias nocturnas.
“Reducir las guardias es condenar a la gente a la desprotección. Estamos hablando de vidas humanas, no de números en una planilla”, expresaron durante la concentración.
El reclamo apunta directamente al intendente de La Falda y al secretario de Salud, a quienes los manifestantes responsabilizaron de cualquier problema, dificultad o tragedia que pueda sufrir un vecino a raíz de la crisis sanitaria actual.
“Ellos son los administradores. No pueden esconderse detrás de excusas presupuestarias. Si un ciudadano sufre por falta de atención, la responsabilidad política y moral es del Ejecutivo municipal”, remarcaron.
Los participantes repudiaron además el uso de mecanismos de presión y censura hacia los monotributistas del hospital, a quienes —según denunciaron— se les impide expresarse libremente bajo la amenaza de no cobrar sus honorarios.
“Eso no solo es injusto, es cruel y humillante. Están intentando silenciar la verdad mientras desarman el sistema público”, manifestaron.
La asamblea vecinal concluyó con un mensaje claro y contundente: no se aceptará que el Intendente continúe administrando la salud pública con prácticas autoritarias, contratos indignos y decisiones que ponen en riesgo la vida de la gente.
“La salud no se ajusta, se defiende”, repitieron los presentes frente al edificio municipal, prometiendo continuar con las movilizaciones hasta que se reviertan los recortes y se garantice un funcionamiento digno del hospital local.
“No pedimos privilegios. Pedimos humanidad, respeto y compromiso. Si el Intendente no puede garantizar eso, deberá responder ante la comunidad por cada consecuencia de su desidia.”