La Unión Cívica Radical y Ramón Mestre con fracturas internas

La Unión Cívica Radical (UCR) y su referente Ramón Mestre enfrentan duras críticas internas y externas que reflejan una crisis profunda en el partido.

En las últimas semanas, se han denunciado fracturas internas por decisiones controvertidas, acusaciones de entreguismo, desconexión con la base social y cuestionamientos a la gestión política de Mestre, especialmente en Córdoba.

La UCR atraviesa una notable división entre sectores que se oponen a alianzas con fuerzas libertarias y otros que se muestran más abiertos al diálogo, incluso con dirigentes alineados a Javier Milei. Ramón Mestre ha sido uno de los críticos más duros del alineamiento con políticos que considera ajenos a la identidad radical.

Su discurso incluyó acusaciones contra sectores del partido por “transfuguismo” y “entreguismo”, calificando la situación de la UCR en Córdoba como “un régimen falaz y descreído” y advirtiendo que están en juego “el presente y el futuro del partido” tras intentos de vender la UCR “por un par de bancas” .

Mestre también ha sido cuestionado por su gestión y postura política. Aunque ha denunciado el ajuste del gobierno nacional de Javier Milei y sus efectos sociales, la UCR y él han sido criticados por no ofrecer una propuesta clara y contundente frente a la crisis.

Mestre fue especialmente crítico con el veto que él atribuye al Gobierno nacional sobre financiamiento a la educación pública y salud, pero sufrió duras reacciones por su incapacidad de articular una alternativa eficaz. Además, en Córdoba fue cuestionado por la situación de la caja de jubilaciones y la percepción de inacción ante reclamos sociales.

Externamente, la UCR enfrenta críticas por su pérdida de identidad, fracturas internas y la imagen de un partido dividido que ha cedido causas y votos clave, como el apoyo dividido en leyes fundamentales para jubilados y sectores vulnerables.

El propio presidente del partido, Martín Lousteau, ha acusado a diputados radicales que votaron en contra de la postura oficial de “traicionar a los jubilados” por beneficios personales, lo que ahonda la crisis de credibilidad.

La actual coyuntura también expone una internalización de conflictos que se reflejan en la baja adhesión electoral y cuestionamientos sobre la capacidad de la UCR para consolidar una oposición sólida frente al gobierno actual y nuevos actores políticos emergentes.

error: No puedes copiar esto.