Este viernes 4 de julio , a las 11 de la mañana, con una temperatura estimada en 14 grados, los vecinos auto-convocados, junto a trabajadores de la salud, realizarán un nuevo abrazo simbólico al Hospital de La Falda. La convocatoria es clara y contundente: “No al cierre de servicios, no a la precarización laboral, no a las tercerizaciones y sí a un hospital zonal que garantice el derecho a la salud para toda la región”.
La movilización surge como respuesta a la crítica situación que atraviesa el hospital, especialmente tras el cierre de las áreas de obstetricia y cirugía, que ya lleva tres meses sin funcionamiento. Este cierre impacta de manera directa en cientos de familias que deben trasladarse a otras localidades para acceder a servicios básicos y urgentes.
Los manifestantes denuncian el vaciamiento progresivo del centro de salud, la falta de inversiones y la creciente precarización laboral que afecta al personal. A su vez, rechazan cualquier intento de tercerizar servicios esenciales, lo cual consideran un paso más hacia la desintegración del sistema público de salud.
“Exigimos que el hospital funcione como hospital zonal, con todos los servicios activos y personal en condiciones dignas. No podemos permitir que las autoridades sigan mirando para otro lado mientras se deteriora la atención de la salud pública”, expresan desde la organización.
El llamado es abierto a toda la comunidad de La Falda y localidades cercanas. Los vecinos remarcan que la única manera de frenar el vaciamiento es con la participación activa, la visibilización y la presión social constante.
Una vez más, La Falda se abraza a su hospital, no solo como edificio, sino como símbolo de un derecho que no se negocia: el acceso a la salud pública, gratuita y de calidad.