Con un total de 549.585 votos, equivalentes al 28,32% del electorado, la Alianza Provincias Unidas, encabezada por el exgobernador Juan Schiaretti, se posicionó como la segunda fuerza política de la provincia de Córdoba, confirmando su vigencia territorial y su capacidad de sostener una estructura electoral sólida en todo el mapa cordobés.
Pese al avance de La Libertad Avanza, que alcanzó el primer lugar provincial, el espacio schiarettista logró un desempeño competitivo en la mayoría de los departamentos y se impuso en varias regiones clave del interior. Entre sus mejores resultados se destacan los obtenidos en Minas (54,53%), Tulumba (48,32%), Pocho (46,30%), Sobremonte (44,71%), Cruz del Eje (36,94%), San Alberto (36,58%) y Río Seco (40,48%), donde logró imponerse sobre el resto de las fuerzas.
En los principales centros urbanos, Provincias Unidas también mostró una presencia relevante. En la Capital, obtuvo el 25,31%, mientras que en departamentos de peso poblacional como Colón (27,55%), Río Cuarto (29,59%), Río Segundo (28,49%), General San Martín (26,06%) y Juárez Celman (28,33%), mantuvo niveles de apoyo estables y superiores al promedio nacional de otras expresiones peronistas.
El respaldo en regiones históricamente asociadas al schiarettismo se mantuvo firme, demostrando que la alianza conserva un entramado político y social consolidado, sobre todo en el interior profundo de la provincia. En Ischilín, el espacio alcanzó el 34,82%, muy cerca del primer puesto, mientras que en San Javier la paridad fue absoluta, con 33,09% para Provincias Unidas y 33,43% para La Libertad Avanza.
El liderazgo de Schiaretti, basado en una gestión provincial de corte federal, desarrollista y de moderación política, sigue encontrando eco en amplios sectores del electorado cordobés. A pesar de la irrupción del voto libertario, el exgobernador mantiene una base electoral leal que valora su impronta de gestión, equilibrio y autonomía respecto de la política nacional.
En el departamento Punilla, Provincias Unidas alcanzó el 27,42%, con victorias parciales en localidades como Cosquín, Charbonier, San Esteban, Los Cocos y Cabalango, evidenciando un mapa de apoyo diverso y extendido.
El desempeño de Provincias Unidas muestra que, aunque el escenario político cordobés se reconfigura bajo el ascenso de nuevas fuerzas, el espacio conducido por Schiaretti sigue siendo un actor determinante en la provincia. Su caudal de más de medio millón de votos lo ubica como la segunda expresión política más fuerte del distrito, y como un referente clave dentro del debate federal y productivo que el dirigente promueve desde hace años.
Con una identidad arraigada en el pragmatismo, la gestión y la defensa del interior productivo, Provincias Unidas logró conservar el respaldo de amplios sectores que buscan una alternativa moderada, con experiencia de gobierno y una mirada autónoma respecto de la grieta nacional. Estos resultados confirman que el schiarettismo no solo mantiene su peso en Córdoba, sino que también continúa siendo una de las fuerzas con mayor proyección dentro del escenario político argentino.