Vecinos de Valle Hermoso, especialmente del barrio Barro San Antonio, expresan su creciente malestar por los ruidos molestos, música a todo volumen y fiestas que se extienden hasta altas horas de la noche en salones y locales de la zona. Según los residentes, la situación no solo afecta el descanso, sino que genera un clima de descontrol y preocupación por la seguridad.
Los vecinos indican que, aunque Seguridad Ciudadana y la policía ocasionalmente responden a los reclamos que realizan a través del grupo de WhatsApp vecinal, la medida suele ser temporal. “Van, piden que baje la música, pero no alcanza, la situación sigue igual”, relató un vecino. Según testimonios, en estas reuniones multitudinarias también se usan pirotecnia, y en muchos casos hay gritos, exceso de gente y peleas, aumentando la sensación de desprotección entre quienes viven en las cercanías.
La comunidad denuncia que algunos salones de eventos operan sin controles efectivos, lo que permite que los ruidos, la pirotecnia y el exceso de asistentes continúen pese a las advertencias de las autoridades. Los vecinos resaltan que la problemática no se limita al ruido, sino que impacta en la convivencia diaria, el descanso y la seguridad, especialmente durante los fines de semana. También se han denunciados ruidos y música alta en viviendas particulares o que se encuentran alquiladas por la temporada.
Hasta el momento, no se han registrado sanciones concretas ni intervenciones de mayor alcance por parte de la municipalidad o las fuerzas de seguridad, lo que genera frustración y una sensación de que la situación podría mantenerse sin cambios.
Los residentes de Barro San Antonio esperan que las autoridades implementen controles más estrictos, presencia policial constante y sanciones claras para los locales que incumplan la normativa, buscando garantizar tranquilidad, descanso y seguridad en el barrio, sin que se vean afectados por fiestas descontroladas que parecen permanecer fuera de cualquier control.